Entradas de Agosto, 2006

Primer día en San Jose.

11 de agosto 2006, viernes, 5:00 AM hora tica San Jose.

Primer día en San Jose. Ayer fue un largo viaje de mas de 15 horas Bilbao-Madrid-Guatemala-San Jose. La primera noche ha sido de adaptación. El jet-lag hace que sea una noche medio en vela. Pero por fin ha amanecido. He salido a la sala de ordenadores del Costa Rica Backpackers y me he sentado al lado de un gato dormilón y un poco gordo. Por cierto, no me hace ningún caso. La luz del día le da a este sitio un aspecto mas alegre y acogedor. A la llegada nocturna de ayer, oscura y lluviosa, no le sacamos disfrute. Hoy vamos a tratar de ver San Jose en un primer vistazo. Tomarle el pulso y saber si como hemos oído y leído, no merece mucho la pena. De momento yo llevo toda la noche pensando en desayunar un gallo pinto o un casado en una soda tica.

Comentarios

Camino de La Fortuna

Hafo, 12 de Agosto de 2006. Estación de Bus de Ciudad Quesada (aunque todos le llaman San Carlos)

Estamos camino de La Fortuna, pero antes explicaré el día de ayer. Conseguí desayunar un gallo pinto en una soda camino del barrio de Amón. Nos levantamos con el sol y para las 7 de la mañana ya estábamos dando vueltas por S. José. Resultó ser más pequeño de lo que pensábamos. Prácticamente para las 9 ya habíamos recorrido toda la zona del centro, principalmente la Av. Principal.

La avenida principal de San Jose

Pero como casi todo estaba cerrado nos fuimos a descansar al C. R. BackPackers, donde me di un baño y nos hicimos unas fotos en hamacas. Volvemos a salir de nuevo, Ixone en busca de sandalias y yo me entretengo viendo como hacen unas bromas en la calle para un programa de cámara oculta. Después descubrimos el mercado central. Un sitio maravilloso que recuerda los zocos de Marruecos.

Una vista del mercado central

Allí comemos dentro del mercado en una soda, al ritmo de los reclamos de las camareras: “Qué será, qué le damos, que le servimos…” cambiando el “machito” por “amor” o “cariño”. Después de varios platos, batidos y un delicioso sorbete de helado a descansar de nuevo.

Una comida en una soda del mercado central

Más tarde, en el CRB, decidimos y concretamos el timing del viaje. Aprovechamos para reservar en La Fortuna un par de noches. Mas tarde cenamos en el bar del CRB, mientras en la pantalla proyectan videoclips musicales. Ha sido un día largo y nos vamos a dormir pronto, hoy madrugamos a las 5:00.
Ahora estamos en el bus y es difícil escribir con tanto traqueteo. Nos esperan las vistas del Arenal y los balnearios de Tabacón. A por ellos!!

Comentarios

La Fortuna

13 de Agosto de 2006. Posada Roca Virgen, La Fortuna.

Ayer llegamos sobre las 11 y tomamos una agradable y tranquila habitación en esta posado, donde hemos dormido de maravilla. No hicimos nada especial, ver el pueblo, recoger información en las muchas agencias que organizan tours, hacer alguna comprita, pasear, tomar una cerveza a la noche, en la plaza, donde se reunen los ticos de la zona … Lo más divertido fue el paseo hasta un río donde hay unas pozas para darse un chapuzón. Hay una cuerda atada a la rama de un enorme árbol, desde donde los más intrépidos se lanzan al agua, con salto mortal incluido.

Ixone en el rio cerca de Arenal

En el paseo hasta el río fuimos tomando conciencia de la tropicalidad del paisaje. Exhuberancia de la flora, todo, hasta la hierba es más grande y rebosa más vida que la que conocemos en nuestro origen. El clima está acelerado, nubes y claros se suceden con la misma rapidez que te cae un chaparrón. El verde de algunas gigantescas hojas parece fluorescente, no me extraña con este sol-lluvia-sol … En el camino nos topamos con una enorme serpiente terciopelo que estaba en la orilla de la carretera. Es muy venenosa, y un conductor paró su furgoneta de TURISMO para apartarla del camino y que no la pisara un carro. Curiosa conciencia la ecológica: nuestra lógica medioambiental hace que se nos pasé por la cabeza en primer lugar eliminar ese peligro.

Serpiente terciopelo en una carretera de Arenal

Hoy nos cambiamos al Gringo Peters, ya que estuvo Manex y queremos pasar allí una noche. Da un poco de pena porque la Posada Roca Virgen está muy bien.

Gringo Petes

Ayer compramos unos nuddles y una papaya y una fruta desconocida para cenar en la Posada. La fruta desconocida estaba demasiado verde (a pesar de que pregunté en la tienda y me dijeron que se podía comer ya), los nuddles regular y la papaya deliciosa, se me hace la boca agua al recordarla.

Comentarios (2)

Arenal y Monteverde

14 de Agosto de 2006, 19:00 horas. Cabinas Jadih, Santa Helena / Monteverde

Han sido un par de días muy divertidos y aventureros. Vamos por partes. Ayer domingo nos levantamos y desayunamos un desayuno americano: huevos, tocineta, etc. Regular. Después nos mudamos a Gringo Pete´s y decidimos ir andando a las cataratas del Arenal, ya que las bicis y el taxi eran demasiado caros, y además nos apetecía dar un paseíto. Vaya paseíto! Solo son 6 Km, 1 hora de camino, pero bajo el sol tropical que aparecía justo cuando empezábamos una cuesta. Pero con ánimo y unos tragos de agua al final lo conseguimos . Además disfrutamos del paisaje y el camino, encontrándonos con un tico a caballo y su perro, con varias excursiones a caballo y con ticos y ticas que subían y bajaban. Una vez en el destino nos asomamos a un mirador donde en un circo cerrado y repleto de verde selva aparece un gran chorro espectacular de agua que cae desde una buena altura. La bajada del mirador hasta la cascada es un camino empinado y sinuoso, entre la selva, pero muy entretenido. Finalmente llegamos a la base donde cae el gran chorro, que rebota en el agua del fondo y produce espumarajos y un ruido potente. Cualquiera se pone debajo del chorro!

La cascada de Arenal

Después de la primera poza del chorro hay otra donde uno se puede bañar. Que gran recompensa para la caminata y la camiseta empapada en sudor. La poza/río está llena de peces y puedes chapotear y hacer alguna brazada contra la fuerte corriente. Yo me doi un golpe en el pie y me hago una pequeña herida y un moratón. Las rocas del fondo son traicioneras. Después de subir el camino bajamos hasta La Fortuna, esta vez en taxi.

Comemos estupendamente, casado y arroz con marisco, en el restaurante Jardín, al lado de la soda Pito Pito. A todo correr vamos al tour para ver el Arenal. La excursión empieza con un paseo por una zona llamada ‘El silencio’, como nos dice Fauricio, el guía, cuanto más silencio más posibilidades de ver más animalillos. El paseo es muy agradable y el guía nos cuenta detalles sobre la flora y fauna: nos enseña las dormilonas, unas pequeñas plantas que se contraen al ser tocadas, gracias a una especie de músculo que poseen en el tallo. Son buenas para tomar en infusión y conciliar el sueño. También hay unas plantas con hojas de textura de plástico que, machacadas y colocadas en emplasto sobre una mordedura de serpiente, alargan el tiempo necesario para tomar el anti-venom. Otra planta curiosa son las hojas-paraguas falsas, a las que la gente confunde y sufre el venenoso fluido que desprenden al ser cortadas y agarradas con la mano. También nos cuenta el significado de la expresión ‘Pura Vida’, muletilla usada continuamente por los ticos y que viene a ser algo como ‘guay’ o algo así. Tras entrar en un claro de la selva, el guía nos muestra varios mono. Hay dos tipos, los de cara blanca, unos pocos, y los monos araña. Unos cuantos de éstos van en procesión por las copas de los árboles saltando de rama en rama. Algunos llevan crías en la espalda, pero tienen la misma agilidad que los demás. El guía nos dice que hemos tenido suerte, ya que estos dos tipos de monos son los menos comunes de ver de las 4 especies que hay en Costa Rica. Pura vida amigo! Al final del paseo terminamos en una colina desde donde se puede ver el volcán Arenal. El guía nos cuenta las historias del volcán, su erupción de 1968, los muertos, el lago Arenal, etc. El guía habla en inglés, ya que la mayoría del grupo son americanos, y al final te cansas del esfuerzo de entender, por lo que te pierdes algo de información. Pero bueno, ya está anocheciendo y podemos ver las rocas de lava que caen ladera abajo, desde la franja de nubes que cubren continuamente la parte superior de la montaña. Después de este anochecer volcánico vamos a las termas de Baldi. Al final nos hemos decidido por éstas y no por las de Tabacón, las más famosas de la zona. Son la mitad de baratas y parece que Tabacón debe estar bastante lleno de gente. Pero nos quedamos con la mosca de saber como serían. De todas formas las de Baldi son estupendas. Un montón de piscinas con aguas que van desde los 67 ºC hasta las de agua fría donde cambiar y someter al cuerpo a estos contrastes. Incluso algunas piscinas calientes tienen dentro una fría, donde haces una guerra de agua, uno dentro de la fría y otro en la caliente. Dos horas y pico nos dejan muy relajados y después de cenar en el jardín a dormir.

Hoy no hemos dormido muy bien, nos levantamos muy pronto y desayunamos en Gringo Pete´s, donde hay un tucán en una jaula. Las amables chicas del Gringo Pete´s nos reservan el Canopy para Monteverde.

El gringo Petes

El viaje a Monteverde es VAN-BOAT-VAN. Las típicas furgonetas de TURISMO, donde caben hasta 12 personas gracias a un ingenioso sistema de asientos plegables. Después del primer VAN, cogemos el barco que atraviesa el lago Arenal, tranquilo y rodeado de exuberante vegetación. Al desembarcar, unos niños, ayudan a algunos turistas a llevar sus maletones a cambio de una propina. De nuevo en la VAN de TURISMO por una carretera llena de baches y subidas y bajadas por los verdes valles con praderas llenas de vacas. A 20 minutos del final la furgoneta se ‘murió’, tal como dice el sonriente conductor.

Empujando a la van

Esperamos una sustituta y llegamos a la pensión Santa Helena, que no nos gusta y que cambiamos por donde estamos ahora, más limpio y barato. Comemos en el bar ‘Los amigos’ un sitio como de vaqueros donde parece que a las noches hay baile. Después otra VAN que nos lleva al circuito de Canopo o tirolinas. Un grupo demasiado numeroso vamos tirándonos por los cables, algunos de gran distancia. Hay unos en los que cruzas el valle, por encima de la selva que son realmente bonitos.

El último, el más largo, hay que pasarlo en pareja, ya que sopla mucho viento en este lluvioso bosque. Con mucho gusto nos lanzamos mi amada Ixone y yo a través del valle mientas la lluvia nos golpea la cara en la que no cabe la sonrisa.

Comentarios

Monteverde II

15 de Agosto de 2007, Martes, 21:00. Cabinas Jireh, Santa Elena, Monteverde.

Ayer descubrimos un sitio para cenar fantástico. En el centro de Santa Elena, enfrente de la parada de Bus, este sitio comparte espacio con un sitio de Internet y una tienda. Las paredes están repletas, hasta la máquina de Coca Cola, de folios con dibujos y frases de gente que ha visitado el sitio. Hay mensajes de todo tipo remarcando la procedencia y lo maravilloso de Costa Rica en general y Monteverde en particular. Ixone cena una rica pasta a la Boloñesa y yo un pedazo de pez, tilapia a la plancha. Volveremos a desayunar y a cenar una riquísima sopa de marisco con cangrejo incluido.

Hoy hemos dudado entre ir a la reserva de Monteverde, la más famosa y visitada, o la de Santa Elena, más tranquila y pequeña. Después de oír los consejos de Ronny, el jefe de Cabinas Jireh, parece que nos decidimos por Santa Elena, más barata. Vamos a preguntar los horarios de autobuses a ver cómo podemos ir. Al final no nos vienen bien las horas ya que tendríamos que esperar mucho. Retomamos otra posibilidad, que se convierte en definitiva: el ‘wild tour’ con Freddy Mejias, que concertamos a las 13:30. Como tenemos tiempo, cogemos el bus que sube a la reserva de Monteverde. El trayecto resulta divertido en un autobús descacharrado que sube empinadas cuestas adentrándose en la selva y con unas estupendas vistas sobre la península y el golfo de Nicoya. En la entrada de la reserva hay una tienda con fotos y souvenirs, donde además hay colgados unos comederos para colibríes. Nos hartamos de ver diferentes tipos y de fotografiarlos y después nos bajamos de nuevo en el bus.

Colibries

A las 1:40 nos recoge un trasto de JEEP TOYOTA azul manejado por el sonriente y reservado Freddy. Finalmente nos decidimos por esta opción ya que por lo visto en Monteverde casi no se suelen ver animales, debido a la cantidad de gente que lo visita y es muy difícil, incluso con guía, ver alguno. Además son 28 $ entrada + guía, mientas que Freddy nos hace una guía solo a Ixone y a mí por 20 $ cada uno. Nos alegramos de esta decisión ya que finalmente pasamos una tarde muy agradable, entretenida y divertida. Freddy nos lleva por varios caminos, algunos se internan en la selva y otros son más por praderas, desde donde se ven mejor los pájaros. Primero vemos un quetzal, luego varios pájaros de distintas especies y colorido variado , como los ‘mieleros’, las ‘urracas noseké’ y demás (no recuerdo los nombres) pero creo que vemos unas 15 especies diferentes. También nos explica cosas sobre plantas, los ‘ficus estranguladores’, hongos venenosos, árboles cuyo tronco está lleno de espinas (con arañas patudas incluidas), lianas, frutos con espinas que curan el Parkinson, las palmeras que crecen en los troncos de los árboles, etc. Lo más curioso de la flora es cuando nos metemos dentro de un ‘ficus estrangulador’. El árbol original estrangulado ha muerto finalmente, y después se ha podrido. Esto hace que quede un hueco dentro del Picus, que era el espacio ocupado por el árbol y que ahora se convierte en una cueva de 250 años.

Vegetación en Monteverde

Pero lo más excitante de la excursión es cuando descubrimos un grupo de 5 o 6 quetzales que están comiendo la fruta (aguacates pequeños) de un árbol. Incluso Freddy está sorprendido de ver tantos quetzales juntos, con los prismáticos se ven perfectamente su colorido plumaje y su característica cola larga. La guinda la pone un perezoso que está durmiendo en lo alto de un árbol. Parece una bolsa de pelos, se pasan durmiendo 20 horas al día! Para cerrar la sesión nos divertimos con una ardilla que se come las hojas de una planta al borde de un camino. Freddy nos devuelve al hotel y nos despedimos de tan entrañable personaje. Después de cenar vamos al bar ‘Los amigos’, donde jugamos dos horas al billar en un ambiente de vaqueros y con un atento encargado que nos ordena las bolas al final de cada partida.

Comentarios

Liberia, Playa Cocos, Playa Hermosa y Liberia

16 de agosto de 2006, miércoles, 21:00 horas. Hotel Liberia, Liberia.

Madrugón a las 5:00 para coger el bus a Puntarenas, aunque nuestro destino es Liberia, por lo que bajaremos antes, en la Interamericana. También viene Ronny con una niña pequeña, su hija seguramente, aunque él si que va a Puntarenas. En el bus tenemos la suerte de sentarnos en la primera fila y disfrutar de la vista sobre la provincia de Guanacaste, el golfo y la península de Nicoya. También disfrutamos de la charla con el conductor, quién atesora 70 hectáreas de una ladera y un cerro cercano a Monteverde para sus hijos, nietos y los que vengan. En el cruce con la Interamericana nos bajamos a esperar el enlace a Liberia. La mala suerte, anunciada por uno de los muchos viajeros subidos al bus y compañero de charla del conductor, parece que nos juega una trampa. Un accidente en la Interamericana, que luego veré en la TV durante la comida, ha provocado un muerto y una tremenda ‘presa’ (atasco) que bloquea la carretera más importante del país. Esto hace que perdamos y esperemos 2 horas en una parada de bus en medio de la nada. Aunque esta pequeña trampa también tiene su lado positivo. La circunstancia hace que entablemos relación con Alex y Mar, una pareja catalana que se encuentra en la parada y en la misma situación que nosotros. Después de un rato de charla amable y distendida comprobamos que muchos de los viajeros mochileros en Costa Rica tienen planes y recorridos muy similares.

Camino de Liberia

Sin duda alguna a esto contribuye que todos tenemos la misma guía de Lonely Planet. Muchos rostros se van repitiendo en escenarios y situaciones diferentes, y probablemente se van a repetir más durante todo el viaje. En cierta forma esto ayuda a crear cierta fraternidad y compañerismo de viejos conocidos (aunque solo llevamos 5 días de viaje). Después de la charla con Alex y Mar, y un rápido intento de partida de cartas, se destaca la presa y llega el bus que nos lleva a Liberia. Allí vamos los 4, donde en un taxi compartido, nos acercan a Mapache para alquilar un carro. La elección es un SUZUKI JIMMY, un 4×4 pequeñito pero matón. 240 $ por una semana + 126 $ por un seguro más amplio que nos deje cierta tranquilidad. La misma elección que la pareja catalana y seguramente recorridos similares. Nos despedimos con la casi certera sospecha de un futuro reencuentro. En nuestro flamante Jimmy volamos libremente en busca de las playas del Pacífico. La primera que pisamos nos deja un poco fríos. La playa es muy bonita, pero el pueblo, Playa Cocos, es una auténtica cochambre descuidad y sucia. Después de varias vueltas optamos por marcharnos y buscar alojamiento más tarde en Liberia. Mientras, nos dedicaremos a ver las playas de la zona: Ocotal, más cuidada, es más acogedora. Pero es finalmente en Playa Hermosa donde nos daremos nuestro primer baño, en un Pacífico que hace honor a su nombre. Hacemos un poco el macarra, arriesgándonos a una multa al meter el coche en la playa. No nos fiamos de dejar las mochilas a la vista dentro del coche. Después visitamos Playa Panamá donde se divisa la Bahía Culebra y un grupo de ticas hace picnic en un palmeral de la playa, un sitio bellísimo para ese menester, no me extraña que se rían tanto y se las vea de tan buen humor.

Ticos y ticas de picnic

Pero entre Ocotal y Hermosa nos paramos en la marisquería Milanés y nos hacemos un regalo en forma de comilona. Una sabrosa mariscada no tiene embobados como monos durante la hora y media que nos dedicamos a chuperretear el marisco y los dedos. Al anochecer, y tras un lluvioso viaje, llegamos a Liberia. Encontramos fácilmente el hotel Liberia, compramos fruta, tomamos un par de batidos y a la habitación a escribir, leer, dormir y soñar ya veremos con qué.

Comentarios (4)

Potrero, Brasilito, Conchal, Tamarindo, Nicoya, Carrillo y Sámara

18 de agosto de 2006, Viernes, 17:44 horas. Apartamentos Los Sueños. Sámara.

Ayer fue un largo día de coche y playa. Empeñados en empezar a ver cosas y cosas hicimos una road-movie por las playas de la zona comprendida entre Potrero y Playa Langosta. Pero antes de esto nos encaminamos rumbo a la reserva Santa Rosa. Recorremos unos 40 Km. de la Interamericana hacia el norte. En la entrada del parque nos informan de que la carretera hasta Playa Naranjo (meca del surf con su Roca Bruja) está muy mal y no se hacen responsables de lo que le pase al Jeep. Como además serían varias horas de camino, decidimos ir directamente a las Playas. También desechamos visitar el Rincón de la Vieja, otro volcán activo, por razones similares. De camino a Brasilito, nuestra primera parada, recorremos un camino lleno de baches y con muchos tramos sin asfaltar en las que se levantan enormes nubes de polvo. Brasilito es un pequeño pueblecito con mucho encanto: vida tranquila y chabolismo más o menos cuidado con viviendas pobres al borde de la playa por donde pasean las gallinas. Al final de un caminito paralelo a la playa nos damos un chapuzón.

Brasilito

Tenemos que salir corriendo del agua porque Ixone se queja de unos picores en las piernas. Nos acercamos a la farmacia donde nos dicen que los causantes son los llamados ‘hilitos de oro’. Con un pinchazo en el culo se arregla todo. De nuevo en camino, esta vez llegamos a Playa Flamingo que junto con playa Potrero forman un pequeño cabo, en el que hay una colina desde la que se ven las dos playas. La colina esta plagada de residencias de lujo. Volvemos atrás, repitiendo Brasilito, para ir hacia Conchal. Desde Brasilito una divertida carretera que es la playa llega, después de subir una escabrosa subida, a Conchal. Esta playa es la más blanca que hemos visto hasta ahora, también la más bonita, por la cantidad de conchas que forman la arena. Hay mucha gente haciendo snorkel, ya que las aguas son muy transparentes.

Conchal

Seguimos el camino que nos ha traído aquí y un guarda nos dice que se puede llegar hasta Playa Grande, otra meca del surf. Resulta que este camino atraviesa el Parque Nacional Las Baulas. Es un camino de arena, entre la selva y la playa, y nos conduce a un restaurante a pie de playa bastante idílico. Nos metemos entre pecho y espalda un crujiente y sabroso pargo rojo, tras rechazar la langosta, demasiado cara, que estaba a punto de llegar. Tras recorrer unos cuantos Km. más de baches y selva, en la que vemos un coatí (creemos) llegamos a Playa Grande. Después de un primer intento de ver la playa, en el que unos cuantos cangrejos rojos acechan desde sus agujeros en la arena, conseguimos ver la mítica playa surfera. Nos decepciona un poco, la mar esta picada y rota y las olas no son como para tirar cohetes. Ponemos rumbo a Tamarindo o también llamado TAMAGRINGO en medio de otro chaparrón al atardecer.

Lluvia cerca de Tamarindo

Cuando llegamos a Tamarindo ya estamos cansados de tanto coche y decidimos buscar alojamiento. No hay suerte, todo es demasiado caro o cochambroso y después de varias vueltas decidimos irnos. La playa es muy bonita y se ve bastante ambiente de surf, pero no nos acaba de gustar del todo. Nuestro destino será Santa Cruz donde según la guía hay alojamientos baratos. Tenemos suerte y encontramos CABINAS PERMONT, un sitio a pie de carretera con habitaciones espaciosas y limpias y sábanas blancas! (una rareza por estos estampados lares) Al otro lado de la carretera hay una soda donde tomaremos uno de los casados más ricos hasta ahora. Después de un buen descanso Ixone me corta el pelo en el agradable patio al sol de la mañana. Seguimos de viaje esta vez a Nicoya donde paramos a desayunar. Al salir del parqueo le damos un roce a un carro rojo aparcado. Nos bajamos y el tranquilo dueño nos explica las dos posibilidades que tenemos. Podemos ‘arreglarlo’ entre nosotros o bien llamar al oficial de tránsito para que tome nota y dar parte al seguro. La segunda opción puede que nos lleve toda la mañana, así que el del carro rojo llama a su mecánico para que vea la avería y calcule el gasto del arreglo. El tipo en cuestión llega en bici bastante rápido y nos presupuesta 60 dólares, precio de ganga. Como hemos pagado un seguro extra a todo riesgo decidimos dar parte al seguro llamando a MAPACHE. Al final es más lento el tramite de la llamada telefónica que el tiempo que tardan en venir los oficiales. Mientras invito al del carro rojo, a su compañera y a su amigo vaquero a un güisqui, un licor y una birra, para que la espera se haga más suave. La verdad es que el del carro rojo es bastante majo, nos cuenta que es ingeniero, que es autónomo y que como ayer estuvo de copas hoy llamó al trabajo diciendo que estaba enfermo. Muy majo la verdad, a Ixone le sorprendió la naturalidad con la que aceptaron la invitación, a mí me sorprendió más que pidieran güisqui a las 11 de la mañana. Los dos policías hacen rápido su trabajo. Uno de ellos, de gélida mirada, conversa conmigo mientras Ixone hace el papeleo.

Accidente en Nicoya

Después del jaleo vamos a ver el flamante puente de ‘La Amistad de Taiwan’ sobre el río Tempisque. Al parecer el puente se construyó mal, esta algo curvado, y para probarlo llevaron un montón de camiones cargados de piedras y máquinas pesada a ver si aguantaba. El nuevo destino será Sámara, a donde conduce una carretera asfaltada pero con unos baches y socavones de llanto y risa. El pueblo tiene muy buena pinta y se respira un aire muy agradable y tranquilo. Por si nos gusta más vamos hasta Carrillo.

Playa de Carrillo

En su playa de postal llena de cocoteros nos damos un buen baño y nos dejamos mecer por las olas tumbados en la arena. De vuelta a Sámara buscamos cabinas en bastantes sitios, sin prisa. Al final nos decidimos por este apartamento, un poco caro (40 $) pero con cocina, aire acondicionado, tele, etc. y además bastante limpio.

Comentarios (2)

Sámara

19-08-2006, Apartamentos Los Sueños, Sámara, 22:00 horas.

Hoy ha sido mi cumpleaños. Me he levantado pronto para llamar a la hora de comer a la familia y que me felicitasen. Después hemos dado un paseo por la playa tras un suculento desayuno con olorosos mangos.

Desayuno con mangos y papaya

El paseo ha sido largo, con baño y búsqueda de piedras, conchas y corales incluido. Como el sol pega bastante fuerte, a pesar de ser las 10 de la mañana, parece que nos quemamos un poco.

La playa de Samara

Decidimos recambiarnos de alojamiento pero no encontramos algo que nos guste y lo que nos gusta está completo. Nos vamos de excursión a Nosara. Son 3 Km. pero tardamos un poco más de una hora debido a la multitud de baches y socavones. Además cruzamos nuestro primer río en nuestro super JIMMY, justo cuando empieza a llover. Se va a pasar todo el día lloviendo, por momentos de forma torrencial. Llegamos a Nosara y no vemos nada especialmente de nuestro gusto, además es una zona con casas muy dispersas y playas bastantes iguales a las ya vistas. Decidimos volver, ya que seguir hasta Ostional puede ser arriesgado, hay que cruzar varios ríos y llueve bastante. De vuelta nos paramos a tomar un refrigerio en un bar de carretera, tipo Oeste, con un viejo que junto a la escasa parroquia del local están viendo el Golf por la tele de cable. Llegamos de nuevo a Sámara y nos alojamos en el mismo apartamento de ayer. Como hoy es mi cumpleaños y hay que celebrarlo nos vamos a cenar bien. Nos comemos, en el español restaurante ‘Las Brasas’, 3 langostas al ajillo precedidas por guacamole y un cocktail de gambas, todo regado por un blanco del Penedés. La broma sale por 43.000 colones, 86 $, prácticamente la mitad del sueldo medio de un tico. Parece que hoy nos ha tocado ir de ricos. Después de la cena compramos más mangos para el desayuno de mañana. La verdad es que disfruto más desayunando mangos que cenando langosta.

Langostas en Las Brasas

Después nos vamos a tomar una cerveza a un bar de copas que hay en la calle principal (la única prácticamente) de Sámara. Hay un curioso ambiente rasta-tico mezclado con guiris sudorosos (yo me incluyo). Hay un concierto rasta y pasamos un rato diferente de lo que hemos vivido hasta ahora en Costa Rica. De vuelta a casita a descansar y dormir.

Comentarios

Sámara, Maravilla, Montezuma, Ferry y Manuel Antonio

21-08-2006, lunes, 20:40 horas. Cabinas Ramírez. Manuel Antonio.

Hemos tenido un par de días de coche. Haciendo Kms y parando aquí y allá. El domingo, ayer, antes de salir nos dimos otro paseo y baño en la amplia playa de Sámara. De camino a la playa vimos a unos cuantos monos araña en unos árboles al lado del camino. Estaban comiendo hojas y moviéndose de un árbol a otro haciendo todo tipo de monerías. Estuvimos embobados un buen rato mirándolos, a veces a 3 o 4 metros de distancia, cuando bajaban a las ramas más bajas. Se les podía ver la expresión y los ojos perfectamente, se les veía bastante tranquilos, a su aire. Después del baño, ya con el coche, nos acercamos a fotografiarles y grabarles en vídeo. Esta vez estaban comiendo los frutos de un árbol más alto y los dejaban caer al suelo desde lo alto. Empezamos un largo viaje que nos llevará desde las 12 hasta las 7 de la tarde. La primera parte del camino, Carrillo/Santa Marta/San Miguel/Maravilla/Hojancha es un auténtico rally por la selva. Atravesamos paisajes donde lo único que hay es la carretera, a punto de ser rebasada por la exuberante vegetación. Son muchos baches, traqueteo, saltos, barro, etc. pero es divertido, por lo menos al principio.

Gente en Carrillo

Tampoco son muchos Kms, pero las distancias por estos caminos son relativas. En San Miguel cogemos a un hombre y lo llevamos hasta Maravilla. Es parco en palabras, pero sorprende, las pocas que dice, como de diferente se puede utilizar un lenguaje. Desde Hojancha hay pista asfaltada pero tampoco podemos avanzar mucho porque cae una tromba de agua de impresión. Después de varios poblachos llegamos cerca de Carmina, donde no entraremos, y comemos en un chino a pie de carretera que tiene una especie de pequeño parque acuático donde los niños se bañan bajo la lluvia. Nos comemos, entre otras cosas, unas alitas de pollo riquísimas. De nuevo en marcha: Jicaral, Lepanto, Playa Naranjo, Paquera, Cubano y Montezuma. En este tramo tenemos de todo: pistas recién asfaltadas donde la sensación de deslizarse es etérea, y caminos donde una vez hubo asfalto y ahora hay una serie de cráteres producidos por algún bombardeo de meteoritos.

Llegando a Montezuma

Llegamos con los huesos prácticamente desencajados y bastante cansados y nos alojamos en el Hotel Lis, a pie de playa. Las olas nos van a dar la tabarra toda la noche. Salimos a cenar a una soda del centro y nos damos cuenta de que no nos gusta mucho el sitio, a pesar de las recomendaciones. Es un poco parque temático y lo tico brilla por su ausencia. Nos encontramos con Alex y nos vamos a tomar un cocoloco y una piña colada con él, con Mar y con una pareja de dicharacheros catalanes que dan por sentado que por ser vascos somos nacionalistas. Tras una distendida charla en la que participa, para poner un grano místico-religioso, la camarera, nos vamos a dormir.

A la mañana madrugamos para ver las cataratas de Montezuma; vemos la primera catarata, pero subir más arriba está peligroso. Resbala mucho, el río viene con mucho agua y nos da respeto los carteles que anuncian las varias muertes que se han producido allí. Como el día está gris y tampoco nos queremos gastar mas $ en la excursión a Isla Tortuga nos vamos a coger el Ferry de Paquera a Puntarenas. Tras una pequeña espera, en la que me bebo una pipa (un coco con pajita) zarpamos. El trayecto es rápido y agradable gracias a la brisa y permite ver el golfo de Nicoya con sus islas. A lo lejos se distinguen la zona de Monteverde y la alta cordillera de Tilarán. Creo distinguir también el techo de Costa Rica, la zona de Chirripó.

En el Ferry

En Puntarenas tenemos que hacer alguna llamada para el tema del seguro. Aprovecho para encender el móvil y recibo algunos mensajes de felicitación por mi cumpleaños. Por la estupenda carretera llegamos bastante rápido a Jacó, que pasamos de largo hasta Playa Hermosa.

Playa Hermosa

Por fin vemos un buen sitio de surf. La playa es bastante larga y hay picos por todos los sitios. Las olas son potentes, llevan mucho agua y son un poco cerrotes, pero algún surfer se marca unos buenos tubos. Nos pasamos un buen rato mirando ya que hay bastante gente, aunque como mucho 2 o tres en cada pico.

Playa Hermosa

De nuevo en marcha, atravesamos de hierro que se caen a pedazos, algunos están un poco torcidos y todo. Llegamos a Quepós y Manuel Antonio y rápidamente, casi al lado de la entrada al parque encontramos estas cabinas Ramírez. Nos queda una hora de sol y la playa está a 30 metros de las cabinas, Ixone tiene una herida en el dedo gordo del pie y no se puede bañar, pero yo si. Asistimos a una puesta de sol que nos deja flipados. Ixone desde la orilla venga a tirar fotos de un cielo alucinante.

Ixone en la playa de Manuel Antonio

Yo en el agua que refleja las llamaradas del cielo canturreo en voz baja. La sensación de amplitud del cielo, la transparencia, la intensidad de los colores y las luces, la rapidez con la que cambian, en fin, no sé si exagero si digo que es el atardecer más chulo que he vivido. Después de este éxtasis una cenita y a descansar a la habitación.

Comentarios (2)

Manuel Antonio II, San José, Cariari y Tortuguero

24-08-2006, Cabinas Miriam, Tortuguero. Jueves, 21:40 horas

Vamos por partes, son 3 días sin escribir.

Martes 22. Nos levantamos y vamos al parque Manuel Antonio. Al principio la cosa pinta mal, muchos turistas con guías por un camino que bordea la playa se van parando a ver algunos animales tímidos. Pero pronto cambia la cosa. Cogemos un sendero que rodea la península rocosa entre la 1ª y la 2ª playa. Al ir subiendo por el sendero nos encontramos con un nutrido grupo de monos capuchinos, o de cara blanca. Están en el mismo camino y están jugando entre ellos cruzando el camino e incluso quedándose en él, a veces a escasos cms de donde estamos. El espectáculo que nos ofrecen es super divertido. Se pelean, juegan, comen cosas del suelo o de los árboles, se nos quedan mirando. Alguno lleva a su cría en la espalda, colgada del cuello. El show dura una media hora y después se van internando en el bosque fuera del alcance de nuestra alucinada mirada. Seguimos por el sendero bordeando acantilados donde las iguanas toman el sol.

Llegamos a la 2ª playa y allí nos encontramos con otro grupo de monos capuchinos (igual el mismo de antes) que están acaparando la atención de un numeroso grupo de turistas que asimismo hacen todo tipo de monerías para llamar la atención de sus semejantes.

Mono de cara blanca en Manuel Antonio

Es curiosa la actitud de los turistas. En solitario o grupos reducidos se limitan a observar en silencio y así ver más y mejor. Pero en grupo se vuelven ruidosos y escandalizan a la flora y la fauna. Nos damos un chapuzón bien merecido, se suda mucho caminando por la jungla, y nos refrescamos con un jugoso mango. Seguimos la caminata y nos topamos con un perezoso.

Caminando por Manuel Antonio

También con las dos parejas de catalanes con las que ya hemos coincidido. Más tarde encontramos a un numeroso grupo de titis. Que monada. Ya hemos visto los 4 tipos de monos de C.R.: aulladores, titis, araña y capuchinos.

Un mono titi

También vemos un mapache con mucho morro que intenta robar comida o lo que sea a los bañistas. Después de varias vueltas y algún perezoso más nos vamos agotados del parque. Para salir hay que vadear un río, y como la marea ha subido, lo hacemos en una barquita para que Ixo no se moje el pie herido.

Ahora nos toca ir regresando hacia San José. Hacemos noche en Cabinas Rancho Grande, regentado por Brian, un yanqui surfero, en playa Hermosa.

Miércoles 23 o el día Kafkiano. Nos levantamos pronto con la intención de arreglar el papeleo del seguro, devolver el 4×4 y partir a Tortuguero. Pero todo sale mal. Llegamos a San José sobre las 11 y vemos una oficina del INS al lado del Mercado Central. Supuestamente tenemos que firmar el parte telefónico en cualquier oficina del INS. Parece que allí no se puede y nos mandan a una cercana al Hospital de México, por donde habíamos pasado al entrar en S. José. El tráfico está fatal y no conocemos la ciudad, con lo que cualquier desplazamiento se alarga. En esa oficina parece que solo se ocupan de las personas que han sufrido algún daño en los accidentes y dicen que no nos pueden dar el papel que nos falta y que tenemos que firmar. Como ya es la hora de devolver el coche y tenemos un cabreo de impresión nos vamos a devolver el coche. Damos un montón de vueltas buscando una oficina de Mapache que finalmente no existía. Nos indicaron en el mapa de San José la ubicación de una supuesta oficina, que en realidad era la parada de bus de la zona del Caribe. Al final llamamos por teléfono a Mapache y vienen a por el carro. Nos hacen meterle 10 $ más de gasolina a pesar de devolverlo igual que lo entregaron. Vaya morro. También nos dicen que si no les damos el papel que el INS no nos quiere dar es posible que nos quiten los 750 $ del deposito. La mala leche va en aumento. El de Mapache nos dice que en la oficina Central del INS seguro que nos lo hacen. Vamos allí, ya en taxi y cargados con las mochilas. Pero allí tampoco, esto es de locos. Nos mandan a la de Zapote. Vamos a la de Zapote en taxi pero ya ha cerrado, cierra a las 3:30. Tendremos que volver mañana. Vamos en taxi a Mapache y les montamos un pollo que no sirve de nada, ni siquiera tienen libro de reclamaciones. Nadie nos ha dicho lo que tenemos que hacer. Todos se pasan el muerto a otro. Derrotados vamos al CRB pero resulta que no hay habitaciones libres. Aquí cambia nuestra suerte, ya que el Hotel de enfrente, Barrio California (u Hotel Poesía) es de los mismos dueños que el CRB y se pueden utilizar todos los servicios del CRB. Pero encima tiene unas habitaciones muy cuidadas, espaciosas, limpias y decoradas con un poco de gusto. Un buen sitio para descansar bien. Esa noche aprovechamos para publicar un post en el blog y subir alguna foto a Flickr.

Jueves 24. Hemos madrugado para ir al INS de Zapote y EUREKA! Lo conseguimos. La primera persona eficaz del INS que nos entiende y nos dice lo que tenemos que hacer. Conseguimos el maldito papel y lo llevamos a MAPACHE. A todo correr un taxi nos lleva a la Caribeña justo a tiempo de coger el bus de las 10:30 a CARIARI. Tras un agradable viaje en el que nos reencontramos con esta entretenida forma de viajar, el bus, llegamos y comemos en una pobre soda donde nos dejamos timar un poco. Después, un autobús nos lleva al embarcadero, cercano a una plantación de bananos fumigados por avión. Cogemos un bote que nos lleva por el río Tortuguero. El viaje está muy bien. Surcando el río entre la selva y dejando y cogiendo viajeros, vemos un cocodrilo huidizo. El río se va ensanchando y cruzando con otros canales y ríos y llegamos a Tortuguero.

Una casa de Tortuguero

Allí recopilamos información sobre las guías y excursiones. Nos gusta Cabinas Miriam. Al lado está la casa de Don Chico, un señor con el que hemos concertado una guía por los canales para mañana a las 6:30 de la mañana.

Las Cabinas Miriam

Ya veremos que hacemos con la visita nocturna a las tortugas, ya que hay muchos guías y hemos tenido un malentendido con uno de ellos. Cenamos unos ricos spaghetti y a descansar.

Comentarios