Entradas de agosto, 2007

Munich I

El viernes 17, salimos de Bilbao a las 9:30 en un vuelo directo de Spanair. Al despegar vemos las olas de Sopelana, en las que están compitiendo los del campeonato de BodyBoard. Seguro que está Cercata de espectador, aunque un poco difícil verle a esta altura.
El avión vuela por encima de los Pirineos hasta la altura de Jaca, donde toma dirección Noreste. En ese momento vemos el lago de Sallent de Gallego, donde hace unas semanas hemos estado en el Festival Pirineo Sur. También se distinguen perfectamente el macizo del Balaitus, punto de origen de una travesía que realicé con mi amigo Markina hace ya unos cuantos años. Disfruto del vuelo sobre Francia viendo sus campos y varias ciudades pero al llegar a los Alpes está todo nublado. Solo las montañas más altas sobresalen por la capa de nubes.
Desde el modernísimo y cuadriculado aeropuerto cogemos un bus que nos deja en la Estación Central de Munich. Allí cogemos un taxi que nos lleva hasta este hotel. Resulta que el trayecto es bastante largo, pensábamos que el hotel estaba más cerca del centro, las distancias engañan en Google Maps.
Después de descansar una horita nos vamos a visitar la ciudad. Llegamos a Marien Platz, que es el centro turístico por excelencia, donde se encuentra la catedral.

Marien Platz

Callejeamos por los alrededores aspirando el ambiente tan animado de un viernes por la tarde en pleno centro turístico y comercial de la ciudad. Nos pasamos por el Viktualien Markt donde hay numerosos puestos con todo tipo de productos: frutas, hortalizas, quesos, salsas, carnicerias y charcuterias repletas de salchichas, etc.

Viktualien Markt

Hay también animadas cervecerías al aire libre que consisten en multitud de mesas apiñadas y repletas de gente con grandes jarras de cerveza. Hay también personas vestidas con trajes típicos.

Gran tiroles

En un garito comemos un surtido de salchichas y carne con una bola de patata.
Callejeamos por la Neuhauser Str. Repleta de comercios tipo Zara, HM y demás, y plagada de gente comprando o visitando la ciudad. Vamos hasta Odeonsplatz donde tomamos un café.

Odeonsplatz

Más tarde bajamos por la Thertines Str. Hasta Marien Platz. Por el camino hemos entrado en un moderno centro comercial con una decoración muy cuidada y tiendas como MUJI.
Ya en Marien Platz cogemos información sobre excursiones en el centro de Turismo. Cogemos el Metro de vuelta a Ostbahnhof donde compramos pan, batidos, fruta y yogures para cenar junto con el queso Emmental que hemos comprado en Viktualien Markt.

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Munich II

Nos levantamos sin prisa con intención de ver si era posible alquilar un coche para hacer una excursión por lo castillos y lagos. Para ello vamos a la Estación Central, donde hay varias empresas de alquiler de vehículos. Desistimos del plan porque son muy caros o no hay disponibles. Así que vamos a continuar nuestra visita por Munich.

Vamos directamente al Museo de Arte Moderno (Pinakothek der Moderne). Resulta que el museo es más grande de lo que esperábamos y nos llevará visitarlo unas 4 horas, con paraada para comer incluida en la cafetería del Museo. Lo que más me ha gustado es una exposición temporal de fotografía titulada: ‘Humanism in China’. Son cientos de fotos de carácter documental sobre la vida en la actual China, especialmente la rural, haciendo hincapie en las relaciones sociales, las costumbres, los deseos y las condiciones laborales de los chinos.

Pinakothek

También es destacable el espacio arquitectónico del Museo, articulado entorno a un luminoso atrio central que distribuye las exposiciones por espaciosas salas. Resulta espectacular el montaje de presentación e inicio de una exposición dedicada al diseño industrial y de objetos, desde coches u ordenadores hasta mobiliario o zapatillas deportivas.

Museo

Después de la agotadora visita nos tumbamos un rato al sol en el fresco cesped que hay frente a las pinacotecas de arte viejo y nuevo.
Continuamos la visita yendo a los jardines de la Residenz, antiguo palacio imperial.

Residenz

Muy agradables en este día soleado y repletos de gente que visita la ciudad o simplemente pasea al aire libre. Más tarde pasamos por Maximiliam Str. Parece que es la calle de los pijos. Hotelazos, tiendas de marcas carísimas, muchos descapotables y deportivos, grupos de mujeres arabes lujosamente vestidas (¿esposas de algún jeque?), etc. La calle nos conduce hasta el puente Maximiliam sobre el río Isar.
Ahora nos dirigimos hacia la zona al este de Marien Platz, que es la última que nos queda por pisar del nucleo central de la ciudad. Agradables y tranquilas calles, más pensadas para el peatón que otras por las que hoy hemos andando.

Después de un descanso en una terrazo y un café. Más tarde entramos en un Rolling Sushi bar, donde catamos unos cuantos y nos quedamos embobados mirando la fila de sushis en su eterno deambular. También nos tomamos una cerveza japonesa.

Es hora de ir al famoso Hofbräuhaus. Se encuentra en una zona bastante animada con varios restaurantes y cervecerias. El local está repleto, es sábado a la noche, e increiblemente animado.

Hofbrauhaus

Un grupo de tiroleses forma una animosa orquesta que toca de vez en cuando y enciende los espíritus cantores de los grupos de comensales. El espacio es amplio, con techos altos y decorados, está plagado de los ruidos de las charlas, risas, cánticos y demás griteríos que emiten los miles de personas que se congregan aquí.
Encontramos una mesa cerca de la orquesta. Las mesas son amplias, por lo que como pareja tenemos que compartirla con otros comensales: una pareja de amigas alemanas, un matrimonio alemán-inglés y un par de amigos alemanes, llamados Tibor y Andy. Cuesta bastante pedir, la camarera va y viene cargada de jarras vacias y llenas. Parece frágil pero lleva con relativa soltura unos cuantos kilos en vidrio y líquido (calculo que entre 15 y 18 kilos cuando las jarras están llenas). Conseguimos finalmente que nos sirvan 1 jarra de litro y otra de medio junto a unas salchichas blancas y el típico pan salado de Munich.

Nos vamos animando y entablamos conversación con nuestros compañeros de mesa Tibor y Andy. Más bien con Tibor, que habla mejor inglés. Nos cuenta varias cosas interesantes, como que al brindar hay que dejar la jarra un segundo en la mesa antes de beber. Una costumbre adquirida de los viejos tiempos en los que los granjeros tenían que esperar a que el jefe y propietario bebiera primero.

Hoy hemos decidido que saldremos de marcha por la noche para celebrar mi cumpleaños que es el domingo. Así que les preguntamos donde hay una zona para salir de copas y bailar. Nos comentan que ellos van a ir a una zona de marcha y nos invitan a ir con ellos. Cogemos el Metro y rápidamente llegamos a Ostbahnhof, que es donde está la zona. Es un área de aspecto industrial repleto de discobares de todo tipo. Andy y Tibor nos llevan a unos llamado ‘Coyote’, pero parece que es pronto y no hay demasiada gente.

Andy, Ixo y Hafo

Más tarde vamos a uno cubano que hay al lado y a otro latino. Hay que pagar entrada y te ponen un sello para que puedas cambiar de uno a otro bar. Nos pasamos unas horas bailando y bebiendo hasta que nuestros amigos se tienen que ir porque el último tren que les lleva a casa no espera. Ixo y yo cogemos un taxi hasta el hotel que no está muy lejos de esta zona.

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Munich III

Hoy domingo nos levantamos tarde, con un poco de resaca. Yo voy a comprar algo de desayunar y lo mejor que consigo es un arroz frito de un chino cercano al Hotel.
Más tarde nos vamos a alquilar unas bicis cerca de Hofbräuhaus. Conseguimos dos bicis muy molonas por 7 € el resto del día. Nos dirigimos pedaleando hacia Odeonsplatz. Allí nos metemos por los patios de la Residenz.

Subimos por Ludwig Str. hasta que a mitad de calle nos metemos en el gran parque de los Ingleses (Engishcher Garten).

Según nos metemos en el parque nos quedamos alucinados por varias razones: lo inmenso y espacioso del propio parque y sobre todo por la actividad tan variada que se desarrolla en él. Hay gente tumbada, paseando, andando en bici, jugando a fútbol, a la petanca, al beisbol, practicando capoeira, incluso un grupo de negros está tocando un ritmo de percusiones. Nos internamos en tan variopinto parque y nos encontramos con la zona de la Torre China.

torre china munich

En ella hay una orquesta tocando canciones clásicas y populares de Alemania. Alrededor de la torre hay varias cervecerías con cientos de mesas y personas comiendo y bebiendo grandes jarras de cerveza. Tenemos bastante hambre así que aparcamos las bicis y al ataque.

que rico

Pedimos un rollizo codillo acompañado de la bola de patata y la ensalada de col típicas.

que rico rico

También patatas asadas y una hamburguesa y una rodaja de un pastel de carne asado. La comida nos entra de maravilla y nos vamos a tumbar un rato al césped cercano al grupo rítmico de antes. Yo quiero seguir viendo el parque, así que voy hasta la zona sur cerca de la casa de te japonesa. Cuando regreso con Ixone seguimos la excursión.

Nos encontramos a un chico que lleva una tabla de surf. Cuando íbamos al hotel, el primer día en Munich, me pareció ver a un surfista en traje de neopreno y mojado, como recién salido del agua. Una visión bastante extraña teniendo en cuenta que el mar queda un poco lejos. Así que le preguntamos a este chico que lleva la tabla hacia dónde va y si es que existe algún sitio para surfear aquí en Munich. Nos dice que hay una ola que se forma en el río, justo al cruzar un puente al lado del Bayerische Museum. Raudos y veloces buscamos el sitio y lo encontramos, y nos quedamos flipados.

Un pequeño río, de unos 15 metros de ancho, pero con bastante caudal, forma una ola en la que surfean de un lado para otro hasta que se caen. Los surfistas se ceden el turno de forma bastante ordenada, así que parece que no hay muchas disputas en el pico. Después de estar viendo las piruetas que hacen seguimos hacia la parte norte del parque.

Allí hay un lago enorme con más cervecerías en la orilla. Más tarde nos dirigimos hacia el estadio olímpico. Allí hay bastante animación, barracas, puestos de comida y bastante gente. La arquitectura es fantástica pero tenemos prisa y no podemos detenernos todo el tiempo que nos gustaría.

Tenemos que devolver las bicis antes de las 8, así que nos pegamos una buena paliza para llegar a tiempo.

Después de devolver las bicis, como estamos tan sedientos, nos metemos en un MacDonald´s a bebernos medio litro de refresco cada uno. Nos volvemos al hotel y de camino compramos yogures y leche para cenar. También un pan con frutos secos y un queso fresco muy sabroso.

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Salszburgo

Hoy Lunes 20 nos levantamos pronto porque tenemos que recoger la furgoneta. Hago un par de llamadas desde el hotel para preguntar la hora y el lugar exacto de recogida. Tenemos que ir a Markt Schwaben a las 11. Antes de dejar el hotel reservamos la noche del 7 de septiembre.

Cogemos un tren, el S2, que nos lleva allí. Después del papeleo y de una clase práctica de uso de las funcionalidades de la furgo salimos con una sonrisa de oreja a oreja. Y no es para menos, la furgoneta, una Volkswagen California, cumple todas nuestras expectativas. Es un modelo nuevo, solo tiene 16.000 km, y está impecable. Cada uno de los detalles que tiene está pensado para hacer el viaje más cómodo. ¡Qué furgo más guapa! Frigorífico, cocina, techo Westfalia, cajones y rinconcitos por todos los lados, está muy bien diseñada.

Hacemos una parada en un Lidl y llenamos las bodegas de comida. Rumbo a Salzburgos. Antes de llegar nos metemos por unos publitos monos, Inzell y Bad Reichenhall. En este último preparamos nuestra primera comida en la California.

California

Llegamos a Salzburgo sobre las 5. Ha sido un día muy lluvioso, pero parece que el tiempo nos da un respiro de dos horitas, suficiente para patear esta pequeña ciudad. Aparcamos prácticamente en el centro, a dos minutos de la Residenz Platz, con su enorme fuente.

Salszburgo

Callejeamos, entramos en una iglesia a ver una exposición de un artista. Al cabo de un rato de andar paseando vemos salir de un teatro, creo que el Festspiesl Hauser, a un montón de gente que acaba de asistir a algún espectáculo. Sorprende la super-elengancia de todos, los negros cochazos y los carros de caballos.

Salszburgo

Hasta el recogedor de las cacas de caballo realiza su trabajo con un Ave Maria tocado de fondo por un cuarteto callejero. Después de cruzar el río el frío arrecia y nos tomamos un cacao calentito en una acogedora cafetería.

De nuevo a la carretera. Nos acercamos todo lo posible a Viena, hasta que llega la hora de cenar y descansar.

California

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Viena

Hoy nos hemos levantado y hemos conducido un rato para ir acercándonos a Viena. A unos 40 km hemos parado en una gasolinera y hemos desayunado un sandwich. Hemos continuado y hemos cogido el acceso Oeste a la ciudad, que conduce al centro. Con un mapa un poco malo hemos conseguido orientarnos y aparcar la furgo justo al lado del centro, en el Nasch Market. Este es un mercado muy coqueto y bien dispuesto a lo largo de la calle Wienzeile. Tiene mucha variedad de encurtidos, probamos una especie de guindilla rellena de queso fresco. También hay frutas, perscado y frutos secos, con abundancia de Wasabis, un fruto seco con una capa verde cuyo sabor recuerda al de la pasta japonesa.

A pesar de no tener mapa, al empezar a caminar un sexto sentido nos ha guiado al centro. A través de la Karlspltz llegamos a la concurrida y comercial Karntner Str. donde los comercios se pelean por los mejores locoles, entre ellos ZARA.

comercios viena

Desque que hemos entrado en esta ciudad nos ha impactado su carácter imperial. Grandes palacios, edificios, museos, parques y avenidas majestuosas dan fe de la aristocrática historia de la ciudad. Se ve que en esta ciudad ha habido y hay mucho dinero y poder.

viena esculturas

También mucho apoyo y fomento de la cultura y las artes, ya que la calidad de las arquitecturas y esculturas así lo demuestra. Tanto como los numeroso museos, bibliotecas, teatros y demás. Es una ciudad de 1,5 millones de habitantes y parece que por el número de majestuosas edificaciones que hay, toca a muchos palacetes por barba. Al fín y al cabo es un país donde la derecha tiene bastante fuerza.

viena

Al ir caminando por Karntner Str. vamos mirando sin parar todas esas magníficas construcciones que se ven en la calle o en otros espacios por la ciudad. Llegamos a la plaza de la Catedral e Ixo se compra unos coloretes en ZARA.

animada plaza viena

Yo espero sentado al sol viendo la animada Stephan Platz. Callejeamos por Graben y su columna de la Peste.

peste viena

Llegamos a Michaeler Platz, donde hay una escuela de equitación española, y que es una de las partes traseras de la gran residencia real Hofburg. Más tarde pasamos por la Minoriten Kirche (una iglesia minorita, que no sé lo que es) y luego por la Juden Platz donde hay un monumento recordando a los 65.000 judíos austríacos víctimas del nazismo.

Al lado de la plaza comemos un menú del día por 6,90 € consistente en un puré de calabacín (zuchinni) y un filete albardado acompañado de patatas cocidas con una salsa dulce. Muy rico y muy barato, una pena que nos cobre 5 € por una botella de litro de agua.

comida en viena

Después nos dirigimos a la parte norte del centro, cercana a un canal del Danubio. Ixo aprovecha la ocasión y se depila las piernas a la cera en un centro de estética mientras yo me doy un paseo por la zona. Callejeamos un poco más y volvemos a la zona de la plaza Stephan. En un HM Ixo se compra un pañuelo para el cuello y me lo deja ya que tengo un poco de anginas. Antes nos hemos tomado un café en una terraza frente a la catedral.

cafe viena

Más tarde cruzamos el Hofburg y nos tumbamos un rato en el cesped de la Helden Platz. De allí nos acercamos hasta el Museum Quartier atravesando otro parque flanqueado por enormes museos.

El Museum Quartier es un complejo que alberga varios museos y casi 40 empresas relacionadas con las artes y la cultura, una especie de macro-Arteleku. Lo mejor del sitio es su patio central donde hay mucha actividad, sobre todo juvenil. Nos tumbamos en unos bloques/mobiliario urbano bastante cómodos para observar la plaza interior y su bullicio.

museum quartier

Es hora de regresar a por la furgo, pero antes compramos unas setas para cenar. Damos unas vueltas por la ciudad conduciendo por el anillo que rodea el centro. Nos quedamos pasmados por más y más grandiosos edificios, el Parlamento, el Nuevo Ayuntamiento, etc. Para terminar cruzamos el Danubio y vemos la cudad financiera con sus lujosos rascacielos, la torre mirador y el edificio de la ONU.
Salimos por el entramado de autopistas y dejamos atrás esta bellísima ciudad. Nos ha cautivado todo su esplendor imperial. Ahora a descansar y dormir después del estofado de carnes y setas para cenar.

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Budapest

El miércoles 22 conducimos unos 150 km antes de llegar a las cercanías de Budapest. Entramos en una zona comercial, hacemos alguna compra e intentamos comprar una ducha portátil en Decathlon, pero no les quedan. Según entramos entre el cargado tráfico en la ciudad, por la parte de Buda, vemos el desvío a la Citadella. Desde esta colina y su mirador se observa la ciudad y uno puede empezar a comprender cómo está estructurada.

Budapeste desde la Citadella

Damos unas vueltas por la ciudad y aparcamos en el centro, junto a la Erzsebet Ter. Cambiamos unas monedillas para el parquímetro y comemos en una terraza una sopa tártara y una ensalada con brochetas de pescado.

comida Budapest

Como no tenemos mucho tiempo para ver la ciudad alquilamos unas bicis y así nos da tiempo a ver todo lo interesante. Lo más chulo: la ribera del Danubio con sus puentes y el Parlamento, y también el parque que está al final de la Andrassy út. Hay una amplísima plaza a la entrada a este parque. Dentro del mismo hay una islita con unos castillitos e iglesias que son una gozada, muy coquetos.

Con las bicis también recorremos las atestadas calles comerciales paralelas al río. Acabamos reventados de tanta bici y tanto calor y después de un café a descansar.
Budapest es una ciudad que al igual que Viena impresiona por lo majestuoso de muchos de sus edificios. Sin embargo es bastante más caótica que Viena, como se ve en el tráfico o la gente. Pese a todo una maravilla.

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Entrada en Rumanía por Oradea

Hoy jueves hemos pasado por Debrecen y Berettyyoujifalu para entrar en Rumanía por Oradea.

oradea

Hemos entrado a echar un vistazo a la ciudad, justo un pequeño paseo. Aunque se hace difícil con este calor, unos 40º. Según íbamos atravesando las extensísimas llanuras húngaras veiamos que hoy iba a apretar el calor. Pues nada, mucho agua y a la sombra.

cerca de Bulz

Las carreteras rumanas son un poco malas, la que nos lleva de Oradea a Cluj Napoca es de un solo sentido y soporta mucho tráfico incluyendo bastantes camiones. Además pasa constantemente por pueblecitos, lo que hace más ameno el viaje, pero avanzamos a un ritmo muy lento.

fresco cesped

Hemos hecho una paradita para comer al lado de un río, bajo una sombra en el fresco césped y parece que el bochorno se lleva mejor después de un chapuzón en el río que hay tras pasar el pueblo llamado Bulz.

chapuzon

Después del descanso vimos nuestra primera biserica en el pueblo de Bucea, muy bonita.

biserica bucea

Seguimos camino de Cluj Napoca hasta que una vez cerca aparcamos en una estación de servicio para cenar y dormir.

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Cluj Napoca y Baia Mare

Hoy nos hemos levantado a las 7:00 para ir a visitar Cluj Napoca antes de que haga demasiado calor. Aparcamos en el centro, en el parque al lado de la Iglesia de San Miguel. Compro un mapa y unos tickets de parking en una librería. El mapa de Rumanía que compré en Bilbao tenía muy buena pinta pero no salió de viaje con nosotros.

cluj napoca

Callejeamos por las animadas calles entre el caótico tráfico y multitud de personas a pesar del calor. Visitamos la catedral, donde se está oficiando una misa ortodoxa. Me acuerdo de la experiencia en Ormylia, cerca de Tesalónica hace unos 3 años. Vemos un par de bisericas más y nos tomamos un café y un bollo. También descubrimos a qué equivale 1 €, unos 3,25 leis.

Cogemos rumbo a Baia Mare, después de hacer unas compritas en un super, ya aprieta de nuevo el calor. Esta vez la carretera está menos cargada de tráfico y la circulación es fluida. Buscamos una zona para comer y salimos en un pueblo llamado Rus. Empieza una aventura por varios pueblecitos con un variado abanico de carreteras y asfaltos más o menos abollados. En uno de los pueblos que cruzamos vemos una bonita biserica.

biserica

Tras este breve tour cruzamos un río en una barcaza ante la imposibilidad de encontrar un puente.

barcaza

Otra vez en la carretera principal encontramos esta campita al subir un puerto. ¡Que calor y que hambre! Después de comer y asearnos en la campita donde paramos, entramos en la zona del Maramures.

california

Vamos hasta Baia Mare donde repostamos diesel y agua en una gasolinera. Entramos al pueblo, que es bastante feo y nos tomamos una cerveza en una terraza. Hace demasiado calor y eso que son las 8 de la tarde. Tras unas cuantas vueltas por el pueblo conseguimos salir dirección a Sighetu Marmatie.

Al empezar a subir el puerto de casi 1000 metros que hay al salir de Bara Maie buscamos un hueco oculto al lado de la carretera para dormir en un oscuro y profundo bosque de pinos.

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Maramures: Sighetu Marmatie, el valle de Iza y el puerto de Prislop.

El sábado 25 terminamos de subir el puerto y al bajar empezamos a ver los típicos pueblos del Maramures. Los pueblos discurren a lo largo de la carretera y en muchos casos están prácticamente unidos. Las casas son básicas, hay muchas de madera y están siempre cercadas por una valla de madera.

puertas en maramures

En la entrada de cada casa hay una puerta más o menos enorme con entrada de carros/coches y otra de personas. Estas entradas están más o menos labradas y son en algunos casos bastante nuevas. También tienen estas entradas una especie de tejadillo que sirve de refugio ya que incluso alguna tiene un pequeño asiento. La sucesión de estas puertas, vallas y casas de madera unido al intenso verde de los campos hacen un paisaje muy agradable.

maramures

Un paisaje repleto de tierras labradas y cultivadas, donde abundan los montones de paja, o belarmetas, para ser secada al sol.
Estos montones tienen varias formas y se realizan por diferentes medios:

belarmetas

Sobre todo hay estos dos tipos de montones. Los dos parecen personas plantadas en el campo, pero los del tipo B son realmente fantasmagóricos.

Tras cruzar varios pueblos pasamos por uno, Giulesti, donde vemos un cartel de ‘Centro histórico’. Nos acercamos a ver de qué se trata. Una señora, al ver que aparcamos la furgoneta en el camino, nos indica y hace señas para que crucemos la valla de su propiedad. Nos indica que le sigamos y nos hace una visita turística a una casa de madera de 181 años donde han organizado un pequeño museo.

señora giulesti

El museo presenta mediante fotos, cuadros, mapas y fotocopias el proceso de unión de la zona del Maramures a Rumanía en 1918. Estamos sorprendidos por lo bien que nos hemos entendido con esta señora a pesar de no hablar ella una palabra de español ni nosotros de rumano. Hay una habitación que tiene objetos a la venta, artesanías textiles, pero no queremos comprar nada así que estimamos adecuado pagarle 8 leis por la visita. La mujer nos enseña unos tickets de entrada y parece que la entrada cuesta 1 o 2 leis, así que le parece demasiado. Como nos ha gustado la visita le damos a entender que da igual, que se quede con todo el dinero. Mientras nos vamos, la señora nos invita a pasar a su pequeña casa-habitación-cocina y nos regala un queso fresco que acaba de hacer. Nos da a probar una cuchara y está muy rico, tiene un sabor muy fuerte, eso si. Dice que con azucar (zahar) está muy rico.

Seguimos nuestro camino hacia Sighuetu Marmatie donde antes de entrar nos desayunamos el queso fresco. En Sighuetu Marmatie damos un paseo por las dos calles más grandes del pueblo. Después entramos en un mercado donde compramos una seta grande por 2 leis.

biserica barsana

Reanudamos el camino para recorrer el valle de Iza, que es de los más bonitos de la región, y donde abundan las bisericas. La primera que vemos es la de Barsana, que está cerrada. También se accede cruzando la propiedad de una señora. La forma de construir estas bisericas es sencilla pero no simple, utilizando materiales básicos muy bien trabajados, como la madera y la piedra.

materiales biserica

En Barsana también hay un monasterio típico muy bien acondicionado.

monasterio barsana

Más tarde llegamos a la de Rozavlea, que esta vez sí está abierta. Por dentro está decorada con pinturas que aguantan como pueden la humedad. Al poco rato viene un autobus de turistas alemanes. Es la primera vez que vemos turismo en serio, ya que lo normal hasta ahora es estar casi solos al visitar los puntos ded interés turístico.
Cogemos el desvío hacia Poienile Izei por una carretera muy rural y muy bonita. Visitamos la biserica, que se encuentra al lado de una iglesia más nueva y más grande.

biserica izei

Antes del desvío a la iglesia, a unos 200 metros, hay un bar pequeño con un par de mesas. Nos tomamos una cerveza y un helado mientras los hombres del pueblo hablan animadamente. Parece que uno de ellos quiere ir a algún pueblo y quiere que le llevemos pero es imposible entenderse y al final se va a hacer dedo.

Seguimos y paramos en la entrada de Dragomiresti para descansar y comer. Justo antes de irnos se acerca una joven y después de hablar un rato nos pide algo de dinero.
Seguimos camino y nos dirigimos por la carretera 18 hacia el puerto de Prislop, de 1416 metros. Antes de empezar a subir empieza a caer una intensa lluvia propia de una tormenta de verano. A mitad de subida del puerto paramos para ducharnos bajo la lluvia. Justo en ese momento no llueve tanto pero conseguimos refrescarnos del calor del día. A partir de esa tormenta la temperatura ha bajado unos 15 o 20 grados e incluso hemos necesitado un jersey.

prislop

Seguimos subiendo el puerto y la lluvia se transforma en granizo que atrona en el techo y la luna de la California. Una pena esta tormenta porque las vistas desde el puerto tienen que ser muy buenas, a pesar de lo cual el paisaje que se deja ver es estupendo, frondosísimos bosques y verdes praderas.

carlibaba

Después de bajar el puerto paramos en Carlibaba para hacer una foto a una biserica con vacas. Después del puerto se nota que ya es otra región y que las casas y los pueblos son diferentes. Recuerdan a pueblos de los colonos americanos o canadienses. Hay serrerías y muchos troncos de madera enormes por todos los sitios.

Nos desviamos por la carretera 17 e intentamos encontrar un sitio para cenar en Campulung Moldovenescu pero resulta imposible. Visto lo cual cenaremos en la furgoneta. Encontramos un hueco en la carretera al comenzar a subir el puerto de Pascani, de 1040 metros.

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Monasterios de Bucovina

Hoy domingo 26 nos toca ver los monasterios de Bucovina. Según subimos y bajamos al puerto de Pascanu visitamos el primero, el de Moldovita. Están celebrando una misa y no podemos acceder al interior. Pero los frescos de las fachadas exteriores son realmente bonitos.

Moldovita

Hay una sala, en un edificio cercano, donde se exponen unos objetos religiosos. A destacar unos iconos sobre madera y unos manuscritos con una caligrafía exquisita. Compramos unos huevos decorados.

Sucevita

El siguiente monasterio, el de Sucevita, es todavía más turístico que el anterior. Hay turistas pero también muchos fieles que van a visitar los iconos religiosos del interior con devoción. La iglesia está en un recinto amurallado, en un cuidado y floreado jardín. Los frescos exteriores son menos atrayentes que los de Moldovita, sin embargo los interiores son muy hermosos, ricos y variados. Sin duda dan un aspecto al interior, con toda su superficie decorada, muy diferente a las iglesias católico romanas. El ambiente tenebroso y místico me retrotrae a Ormylia.

Los coches fantasticos

A la salida del convento vemos un acto curioso. El barbudo cura, pope, junto a varios acólitos bendice dos coches, con los capós abiertos, ahuyentando a los malos espíritus mecánicos, supongo.

Después de la visita vamos hasta Radauti a ver si conseguimos comer en algún restaurante. Después de unas compras en un super (¿un domingo?) y varias vueltas e intentos fallidos desistimos. Los pocos restaurantes que hemos visto o están llenos o hay que reservar o no se sabe que hay que hacer para comer. Seguiremos intentándolo otro día.

Cogemos una carretera de grava para atajar hacia el monasterio de Arbore. Muy bonita carretera por un paisaje bello de praderas y colinas verdes, en un ambiente muy rural. También hay un campamento muy pobre de gitanos al lado de un río. Vemos el monasterio de Arbore, que está en muy mal estado, aunque en proceso de restauración. Los murales exteriores prácticamente han desaparecido. Al salir les regalamos unas chocolatinas a unos niños que piden dinero. Me he acordado de la señora tan maja que nos pidió chocolate al comenzar nuestra excursión por el valle de Iza, ayer.
Después del convento y justo antes de entrar en Solca paramos al lado de un pozo de piedra para comer, descansar y escribir los diarios bajo una insistente lluvia.

Después de comer hemos visitado el monasterio de Humorului, que prácticamente estaba vacío. Hemos vuelto a disfrutar de ambientes místicos en el interior de su iglesia. Delicados y hermosos frescos en perfecta armonía con la arquitectura interior, sencilla pero bella. Tres salas que se comunican por puertecitas esculpidas en piedra y gastadas por los siglos. En la última sala un viejísimo retablo en proceso de restauración.

Interior biserica

Alguna monja viene y va por las salas o desaparece al fondo. Otra realiza mecánicos rituales y actos de devoción enfrente de unos iconos y reliquias. La obra de arte es venerada como si fuese el mismísimos Dios, toda una satisfacción para el autor, me imagino. Una monja comienza a rezar mientras suenan las campanas al mismo tiempo que el Pope aparece por una puertecilla y frente al retablo comienza también a rezar. Vaya ambiente, se te ponen los pelos de punta. Qué vidas más diferentes a la mía.

En fin, subimos a una torre fortificada para ver desde lo alto la iglesia y el jardín en el que se encuentran. Al volver hacia Gura Humorului paramos en este hotelito-pensión, Casa Lucía. Es muy acogedor y limpio. Parece que vive aquí la familia y alquila habitaciones. Una ducha caliente es un verdadero placer después de tantos días de higiene fluctuante. Nos preparan una cena casera a base de un potaje de alubias con costillas acompañado por pepinillos en salmuera. De postre unas bolitas de una pasta con moras sobre una crema que parece leche agria o yogurt pero con sabor dulce. Como aperitivo nos tomamos un licor que parece hecho de guindas muy pequeñas.

Terraza casa Lucia

Mientras escribo el diario en la terraza intento que no quede ni una.

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