Dubrovnik, Kotor, Perast
Nos levantamos pronto y a las 8 y media ya hemos aparcado y volvemos a visitar la parte vieja de Dubrovnik, a esta hora con menos gente. Recorremos las murallas, 50 Kunas, durante un par de horas. El paseo es divertido y con sorpresas sobre puntos de vista y detalles nuevos de la ciudad. Discutimos sobre el proceso de restauración de los tejados y tejas tras el bombardeo 91-92. Nos parece que no está muy bien resuelto.
Nos conectamos media hora a Internet. Algún marroncete del trabajo siempre anda pululando. Callejeamos por los rincones que ayer nos dejamos o por los que no había demasiada luz para ser fotografiados. Son las 12 y la ciudad vuelve a estar llena. Nos comemos unas uvas carísimas, 50 Kunas poco más de un kilo. Comemos un par de platos de espagueti, boloñesa y dalmantino (rúcula, anchoa y aceitunas negras) en Toni a buen precio y muy bien servidos. Y después nos vamos.
Al cruzar a Montenegro no hay casi cola en la aduana tanto de Croacia como de Montenegro. Sin embargo en dirección contraria, en la de Croacia hay una cola larguísima, seguramente de horas. Esperemos volver o muy pronto o muy tarde y evitar esa cola.
Pasamos Hercegovi Nov y su castillo-muralla. Llegamos a la entrada bellísima del mar en la zona de Kotor. También hay turismo, no una exageración pero sí bastante. En un bonito pueblo llamado Perast nos paramos a tomar un baño y un poco de sol. Después paseamos por el agradable paseo marítimo del pueblecito, que más bien se trata de la propia carretera que pasa entre el agua y Perast. Seguimos y paramos a picar algo de cenar antes de Dobrota. No estamos muy a gusto porque el sitio está un poco guarro. En general tanto en Croacia como en Montenegro se ven bastantes sitios donde la gente tira basura sin ningún cuidado y nadie se ocupa de mantener limpio.
Paramos más adelante en Kotor en un parking con pinos cerca de unas casas. Dejamos la furgo preparada para dormir. Vamos a pasear por el paseo marítimo de Kotor. Este si es ya un paseo preparado con sus pantalanes, terracitas y chicas patinando. Tomamos un par de cervezas y una pizza y a dormir.




